domingo, 10 de junio de 2012

Habitación Prisión.

Corro, subo y bajo, corro y subo y bajo con el fondo de la cara de la novia de juventud, la beso en la inmensidad inquietando el estanque de mi mente y volviéndola oscura. Miedo, grito, desesperación, miedo caído en la oscuridad, caigo y me ¿veo? caer en ese cubo de una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas y despierto y lloro por primera vez desde que...¿desde cuándo estoy aquí?  desde que el tiempo es tiempo y estarás hasta que el tiempo deje de serlo.

Estas bien en un momento y el que sigue algo tan animal nos bota de nuestro edificio mental y te deja en este estado ¿qué te dije? ¿qué dije? hueoncito una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y  una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas nada más, NADA MÁS. Yo te lo dije a ti. Al fin y al cabo no hay diferencia, pero acuérdate nada es más que esto siempre es lo mismo, mismo aunque salgas estarás dentro de estas una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas, lo puedes comprobar vamos cuenta... ves ¿sientes ese suave liso de las esquinas de las paredes y el frió que necesita de calor?... te diste cuenta no salgas más.

Un día quiero verme salir si quiero salir, siempre me veo adentro o entrando nunca saliendo, pero si veo como salir me podre escapar de estas una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas. Yo también lo quiero. Cállate TÚ no has hecho más que cuestionarme desde que existimos. Vida muerte es lo mismo solo son parte de la existencia.
¿ algún día habrán siete caras o 9 esquinas no sé algún cambio en mi mundo... en mi habitación?

Caminar hacia el pasado, no tener tiempo a veces es un ventaja, caminaba hacia un lugar conocido como prenacimiento cuando mi conciencia aun no estaba en estas una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas en mi mente están y yo estoy dentro de ellas me encierran de a poco. tan paulatinamente, dulcemente, tan sensualmente que no me doy cuenta cuando mi caminar me trae inevitablemente hasta mis una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas  mis queridas seis paredes y ocho esquinas.

¿Y si entro a alguien a mis una, dos, tres, cuatro, cinco y seis... seis paredes y de una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... ocho esquinas? o ¿ será muy chico este lugar? ¿ querrá entrar? hay más afuera estoy seguro, pero no estoy seguro de que ellos sepan que yo estoy aquí.

¿Cómo llegamos a ser lo que somos? En tu caminar lo haz visto mil veces, una vez más con la de hoy un vez más con la de mañana.

Monstruosamente el miedo me persigue, me persigue y mientras corro se vuelve más grande, más peligroso, más rápido e inteligente.

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